El resultado fue conseguido por el equipo Low Battery Messi, integrado por María Virginia Viollaz y Elías Cordero, quienes se consagraron campeones del Technical Challenge de la categoría Major Soccer – Small Size League, una competencia que pone a prueba la capacidad de robots completamente autónomos para resolver desafíos mediante inteligencia artificial, visión artificial y sistemas de navegación.

La prueba que les dio el primer puesto no consistía simplemente en jugar un partido de fútbol entre robots. El desafío obligaba a que el robot argentino pudiera integrarse y comunicarse con otro desarrollado por una delegación de Estados Unidos, sincronizando ambos sistemas para completar una jugada de manera totalmente autónoma.
Para lograrlo, los estudiantes debieron resolver problemas de comunicación entre plataformas diferentes, procesar información en tiempo real mediante visión artificial, localizar la pelota, coordinar movimientos de alta precisión y ejecutar la acción sin intervención humana. La resolución exitosa de ese desafío les permitió quedarse con el primer lugar mundial.
La delegación del IITA estuvo integrada por Benjamín Villagrán, Laureano Monteros, Lucio Saucedo, María Virginia Viollaz y Elías Cordero, acompañados por la coordinadora Cecilia Budeguer y el profesor Enzo Juárez.
Mientras Viollaz y Cordero compitieron en la categoría de fútbol autónomo, los otros integrantes representaron a la Argentina en la categoría Rescue Line, dedicada al desarrollo de robots capaces de resolver escenarios de rescate de forma completamente autónoma.

Los robots utilizados en la competencia fueron diseñados, construidos y programados íntegramente por los alumnos. El desarrollo incorporó inteligencia artificial, procesamiento de imágenes, electrónica, mecánica y software de navegación autónoma, tecnologías que hoy también tienen aplicaciones en la industria, la logística, la movilidad y la automatización avanzada.
La RoboCup es considerada una de las competencias de robótica e inteligencia artificial más importantes del mundo, reuniendo cada año a universidades y centros de investigación de decenas de países.
El primer puesto obtenido por los estudiantes salteños representa un reconocimiento al talento argentino y demuestra el nivel alcanzado por la formación tecnológica nacional en un escenario donde compiten algunas de las instituciones más prestigiosas del mundo.