La misión técnica de intendentes, funcionarios y empresarios tecnológicos argentinos en Curitiba dejó en evidencia una preocupación compartida entre los gobiernos locales: cómo gestionar ciudades en un contexto económico complejo sin deteriorar la calidad de los servicios públicos. En ese marco, el CEO de Pago TIC, Fabián Barros Requeijo, sostuvo que el intercambio de experiencias entre ciudades fue uno de los aspectos más valiosos del encuentro.
“La preocupación de los intendentes argentinos por contener la realidad actual equiparó las experiencias y los aprendizajes del evento. La necesidad de intercambiar entre ellos posibles soluciones al contexto actual del país fue protagonista”, afirmó Barros Requeijo durante las actividades vinculadas al ecosistema de innovación urbana que se desarrolla en la capital del estado de Paraná.
Barros Requeijo también subrayó que el concepto de “ciudad inteligente” está cambiando su significado en la agenda pública. “Las ciudades inteligentes, lejos de ser un objetivo, hoy son un requisito para bajar costos y simultáneamente mejorar la calidad del servicio a los ciudadanos”, señaló.

La afirmación sintetiza uno de los consensos que atraviesa hoy el debate sobre gestión urbana: el uso de datos, plataformas digitales y sistemas de automatización permite optimizar procesos administrativos, reducir tiempos de gestión y mejorar la prestación de servicios como movilidad, seguridad o recaudación municipal.
En ese ecosistema tecnológico se inserta Pago TIC, una plataforma argentina de procesamiento de pagos orientada principalmente a instituciones —como gobiernos, universidades, clubes o empresas de servicios— que buscan digitalizar sus sistemas de cobranza y tesorería. La solución permite integrar distintos medios de pago, automatizar la conciliación de transacciones y simplificar la gestión de cobros recurrentes o puntuales.
La compañía opera como proveedor de servicios de pago y procesa transacciones por cuenta de terceros, facilitando el circuito de recaudación para entidades públicas y privadas.
En ese sentido, la misión a Curitiba funcionó como un espacio de aprendizaje colectivo donde los intendentes argentinos pudieron observar cómo la integración entre datos, tecnología y gestión pública se convierte en un factor central para sostener servicios urbanos de calidad incluso en contextos de restricción económica.