El estado de Paraná (Brasil) es una de las potencias económicas de Brasil, destacándose en rubros como proteínas, automotor e innovación. Con una visión de crecimiento planificado e integral, la Secretaría de Ciudades ordena el desarrollo armónico de más de 390 ciudades.
La misión latinoamericana a Curitiba visitó el martes el ente y mantuvo una reunión de trabajo con los referentes que conducen el organismo. Estuvieron presentes Marisa Fassi, intendenta de Cañuelas; Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas; Dante Bowen, intendente de Dolavón (Chubut), Sebastián Sichel, alcalde de Ñuñoa (Región Metropolitana de Santiago de Chile); Eric Lagorio, subsecretario de Planificación de La Plata, y representantes de empresas tecnológicas.
La comitiva busca trasladar aprendizajes concretos a sus territorios, en un contexto donde las ciudades compiten por atraer inversión, talento y capacidades digitales. El objetivo es estudiar cómo se diseñan, implementan y escalan políticas de smart cities.
La agenda forma parte de un programa de inmersión técnica y se desarrolla entre el 23 y el 27 de marzo, con una intensa agenda de visitas institucionales, eventos globales y networking estratégico.

El objetivo de la Secretaría de Ciudades es brindar asesoramiento y financiamiento a proyectos destinados a mejorar el entorno urbano de las ciudades del estado de Paraná. En ese marco, se planifican inversiones en uso eficiente de la energía, movilidad, impacto ambiental y pavimentación, tanto de calles como de rutas.
Para acceder a estos beneficios, los municipios deben contar con un plan rector, que es evaluado y revisado de manera continua por la Secretaría, lo que permite habilitar el acceso a nuevos programas de fomento. A su vez, tanto el desarrollo del plan como la ejecución presupuestaria pueden ser monitoreados en tiempo real por la ciudadanía.
En materia de energía renovable, la Secretaría dispone de tres módulos prediseñados, aplicables tanto a ciudades densamente pobladas como a municipios más pequeños. Estos modelos contemplan programas de 75, 300 y 1000 kW.

En materia de pavimentación, ya se han invertido más de 1.000 millones de dólares en calles y rutas de la región. A su vez, por cada obra de pavimentación se plantan árboles para compensar el impacto ambiental. El programa Ilumina Paraná ya alcanza al 75% de las luminarias, con una inversión de 65 millones de dólares.
Estos programas se complementan con Meu Campinho, una iniciativa que financia la construcción de canchas de fútbol para niños y gimnasios para adultos mayores.
La experiencia de Paraná muestra que la articulación entre planificación estratégica, financiamiento y monitoreo permanente permite escalar políticas urbanas con impacto concreto. Para la región, el desafío no es solo replicar modelos, sino adaptarlos a las particularidades de cada territorio.