La Asociación Argentina de Actores lanzó una campaña para visibilizar la urgente necesidad de regular el uso de la Inteligencia Artificial en el ámbito artístico, poniendo el foco en la protección de los elementos fundamentales del trabajo actoral: imagen, voz y expresiones corporales.
El video difundido por la entidad gremial está encabezado por Ricardo Darín, una de las figuras más reconocidas del cine argentino, ganador de múltiples premios internacionales y referente indiscutido de la actuación en el país.
🎭 “Mi imagen, mis expresiones y mi voz son mis herramientas de trabajo.”
⚖️ Regulemos el uso de la Inteligencia Artificial.
📢 Expresamos la necesidad urgente de establecer regulaciones claras que protejan el trabajo artístico y garanticen transparencia frente al público. pic.twitter.com/McqMMOkcUk — Asociación Argentina de Actores (@actoresprensa) May 20, 2026
“Mi imagen, mis expresiones y mi voz son mis herramientas de trabajo”, señala el comunicado que acompaña el material audiovisual, que representa a miles de profesionales de la actuación en Argentina.
El reclamo de la Asociación apunta a establecer regulaciones claras que garanticen dos ejes fundamentales: la protección del trabajo artístico de los actores y la transparencia hacia el público respecto al uso de estas tecnologías.
La participación de Darín en esta campaña subraya la gravedad del tema y la preocupación que atraviesa a todo el sector artístico, desde las estrellas consagradas hasta los actores emergentes.

El desarrollo acelerado de herramientas de IA capaces de replicar voces, crear deepfakes de rostros y generar interpretaciones sintéticas plantea interrogantes sobre los derechos de imagen, propiedad intelectual y las condiciones laborales de los artistas.
Sin un marco regulatorio adecuado, los actores temen que sus atributos profesionales —que constituyen el núcleo mismo de su oficio— puedan ser utilizados sin consentimiento, compensación adecuada o incluso reconocimiento de autoría.
El pronunciamiento de la Asociación Argentina de Actores se suma a un debate global que ya involucra a sindicatos de actores en Estados Unidos, Europa y otros países, donde se están negociando cláusulas específicas sobre el uso de IA en contratos laborales y acuerdos colectivos de trabajo.
La demanda por “transparencia frente al público” también subraya la dimensión ética del problema: el derecho de la audiencia a saber cuándo está viendo una interpretación humana y cuándo una generada o modificada por algoritmos.