ChatGPT sufrió este jueves 3 de septiembre una interrupción generalizada que impidió a numerosos usuarios utilizar con normalidad el asistente de inteligencia artificial. Los primeros problemas comenzaron alrededor de las 12 del mediodía de la Argentina y afectaron tanto a la versión web como a las aplicaciones móviles y de escritorio.
Los usuarios encontraron mensajes de error, conversaciones que no cargaban y respuestas que quedaban interrumpidas. También se registraron inconvenientes con herramientas como el modo de voz, la búsqueda, la investigación avanzada, la generación de imágenes y la carga de archivos.
OpenAI reconoció oficialmente la falla e informó que estaba registrando “errores elevados” en ChatGPT y Codex, su plataforma para programación asistida por inteligencia artificial. La compañía señaló posteriormente que había identificado el problema y aplicado una medida de mitigación, aunque el rendimiento continuaba degradado para parte de los usuarios. El estado del servicio puede consultarse en la página oficial de OpenAI.
La particularidad del episodio es que no afectó únicamente a OpenAI. Claude, desarrollado por Anthropic, y Grok, perteneciente a xAI, también presentaron interrupciones prácticamente en simultáneo. En el caso de Claude, los problemas alcanzaron a varios de sus modelos más avanzados, mientras que Grok registró fallas tanto en su sitio web como en su aplicación, según informó The Verge.
Por el momento, no existe evidencia pública que permita asegurar que las caídas estén relacionadas. Tampoco se informó si el origen fue una falla interna, un problema con algún proveedor compartido de infraestructura o un incidente de seguridad. Las compañías comunicaron que trabajaban para recuperar completamente sus servicios.
La interrupción vuelve a exponer un riesgo creciente para empresas, organismos públicos y profesionales: la dependencia de un número reducido de plataformas de inteligencia artificial. ChatGPT, Claude y Grok ya forman parte de procesos de programación, atención al cliente, análisis de documentos y producción de contenidos. Cuando varias herramientas fallan al mismo tiempo, la IA deja de ser solamente un servicio digital y comienza a mostrar las características de una infraestructura crítica para el trabajo cotidiano.