INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Publicado 15/02/2026

La Inteligencia Artificial como industria: las cinco capas que definen el nuevo orden económico

La tesis de Jensen Huang y la oportunidad estratégica para la Argentina.
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La tesis de Jensen Huang y la oportunidad estratégica para la Argentina.

Durante el Foro Económico Mundial de Davos 2026, Jensen Huang —CEO de Nvidia— repitió una idea con insistencia poco habitual para un líder tecnológico: la Inteligencia Artificial no es software, es infraestructura. No se trata solamente de modelos, algoritmos o asistentes conversacionales, sino de una nueva pila industrial comparable, por escala e impacto, a la electrificación del siglo XX o a la expansión de Internet.

 

 

Para explicarlo, Huang utilizó una metáfora simple y poderosa: la IA es un “pastel de cinco capas”. Cada capa cumple una función específica, depende de la anterior y, juntas, conforman una cadena de valor que va desde la energía física hasta la productividad económica real. En su visión, el verdadero impacto de la IA no se juega en la capa más visible —los modelos— sino en la articulación completa del sistema.

 

Esta mirada no es solo conceptual. Tiene implicancias directas en inversión, empleo, política industrial, geopolítica y desarrollo nacional. En palabras del propio Huang, el mundo está entrando en “la mayor ola de construcción de infraestructura de la historia”, impulsada por la demanda energética y computacional de la inteligencia artificial.

 

Este informe desarrolla cada una de las cinco capas, analiza su complejidad técnica y económica, y luego evalúa qué ventajas —reales y potenciales— tiene Argentina en cada una de ellas.

 

 

Capa 1: Energía

El insumo fundacional de la IA

La primera capa del “pastel” es la más básica y, al mismo tiempo, la más determinante: la energía. Sin electricidad abundante, estable y previsible, no existe inteligencia artificial a escala industrial. Entrenar modelos, operar data centers y ejecutar inferencia en tiempo real requiere potencia constante, no consumo intermitente.

A diferencia de otras industrias digitales, la IA no tolera cortes, microinterrupciones ni variabilidad extrema. Un data center de IA funciona como una planta industrial pesada: consume energía las 24 horas, los 365 días del año, con exigencias de calidad eléctrica superiores a las de la mayoría de los sectores productivos.

 

Complejidad técnica

La dificultad no reside únicamente en generar energía, sino en entregarla:

  • Capacidad firme disponible.
  • Red de transmisión y distribución adecuada.
  • Subestaciones, líneas y permisos.
  • Contratos de largo plazo (PPAs) que aseguren previsibilidad de costos.

Muchos países tienen energía, pero no tienen red. Ese es uno de los principales cuellos de botella globales.

 

Significado económico

La capa energética convierte a la IA en un motor de inversión real: obras civiles, infraestructura eléctrica, empleo calificado y no calificado. Por eso Huang vincula directamente el boom de la IA con la creación de empleos industriales bien remunerados, incluso fuera del sector tecnológico tradicional.

Ventajas para Argentina

Argentina tiene una ventaja estructural:

  • Un sistema energético con potencial de expansión.
  • Recursos no convencionales (Vaca Muerta) que pueden garantizar energía firme.
  • Creciente participación de renovables, clave para contratos de largo plazo.

El desafío no es la disponibilidad del recurso, sino la velocidad, la regulación y la infraestructura de conexión. Si esos cuellos se resuelven, la energía puede convertirse en una ventaja competitiva central para atraer inversiones en IA.

 

 

Capa 2: Chips e infraestructura de cómputo

Donde la energía se transforma en capacidad de cálculo

La segunda capa es la más asociada al nombre de Nvidia: los chips y la infraestructura de cómputo. GPUs, aceleradores, redes de alta velocidad, servidores, almacenamiento y sistemas de refrigeración son los componentes que convierten electricidad en capacidad de procesamiento.

Aquí se concentra una parte significativa del capital invertido en IA, pero también algunos de los mayores riesgos: cuellos de botella en la cadena de suministro, tensiones geopolíticas y restricciones comerciales.

Complejidad técnica

Esta capa depende de:

  • Semiconductores avanzados.
  • Encadenamientos industriales globales.
  • Integración precisa entre hardware, software y red.
  • Gestión térmica y energética sofisticada.

Fabricar chips de última generación es extremadamente complejo y está concentrado en pocos países. Sin embargo, la infraestructura no se agota en el silicio.

Significado económico

Además de los fabricantes de chips, esta capa genera valor en:

  • Integración de sistemas.
  • Metalurgia, racks, cableado.
  • Instalación, mantenimiento y operación.
  • Logística especializada y repuestos críticos.

Es una industria auxiliar extensa, intensiva en empleo técnico.

Ventajas para Argentina

Argentina no tiene ventaja comparativa en la fabricación de chips avanzados, pero sí puede capturar valor en:

  • Integración de infraestructura.
  • Industria metalmecánica asociada a data centers.
  • Servicios de instalación, operación y mantenimiento.
  • Provisión de insumos estratégicos (minerales críticos como litio).

El marco de grandes inversiones y la articulación con minería y energía pueden posicionar al país como proveedor regional de infraestructura, aunque no como productor de silicio.

 

 

Capa 3: Nube y data centers

La industrialización de la IA

La tercera capa es donde la IA se vuelve sistema productivo: los data centers. Son las “fábricas de inteligencia” que alojan el cómputo, operan modelos y permiten escalar servicios a nivel regional o global.

Para Huang, esta capa es clave porque materializa la inversión en territorio: tierra, construcción, energía, conectividad y empleo local.

Complejidad técnica

Un data center requiere:

  • Energía firme y redundante.
  • Conectividad de fibra de alta capacidad.
  • Refrigeración eficiente.
  • Seguridad física y lógica.
  • Cumplimiento regulatorio ambiental y urbano.

No se trata solo de edificios, sino de infraestructura crítica.

Significado económico

Los data centers:

  • Movilizan miles de millones de dólares en inversión.
  • Generan empleo directo e indirecto.
  • Aumentan la soberanía digital y la resiliencia económica.
  • Se convierten en nodos estratégicos de la economía digital.

Ventajas para Argentina

Argentina reúne condiciones atractivas:

  • Disponibilidad de suelo.
  • Clima favorable en regiones como Patagonia.
  • Potencial energético competitivo.
  • Ubicación estratégica para servicios regionales.

Neuquén y la Patagonia aparecen como polos naturales para data centers de gran escala, siempre que se resuelvan permisos, transmisión eléctrica y estabilidad regulatoria.

 

 

Capa 4: Modelos de IA

El cerebro del sistema

La cuarta capa es la más visible en el debate público: los modelos de inteligencia artificial. Incluye los modelos fundacionales, los modelos especializados, su entrenamiento, ajuste y evaluación.

Aunque suele concentrar la atención mediática, Huang insiste en que esta capa no puede sostenerse sin las anteriores.

Complejidad técnica

  • Alto consumo de cómputo.
  • Dependencia de grandes volúmenes de datos.
  • Riesgos de seguridad, sesgos y uso indebido.
  • Costos elevados para modelos de frontera.

Significado económico

Los modelos concentran propiedad intelectual y diferenciación, pero no capturan todo el valor. Gran parte del beneficio se materializa recién cuando se integran en aplicaciones reales.

Ventajas para Argentina

Aquí aparece una ventaja distintiva: idioma, cultura y verticales productivos.

  • Modelos en español y español rioplatense.
  • Modelos especializados en agro, energía, finanzas y sector público.
  • Ajuste fino, evaluación y gobernanza de modelos existentes.

Argentina no necesita competir en modelos de frontera, sino en modelos útiles, adaptados a su estructura productiva y exportables regionalmente.

 

 

Capa 5: Aplicaciones

Donde la IA se convierte en productividad

La quinta capa es la más importante desde el punto de vista económico: las aplicaciones. Es donde la IA impacta en procesos, reduce costos, mejora decisiones y crea nuevos servicios.

Para Huang, esta es la capa donde finalmente aparece el beneficio económico tangible.

Complejidad técnica

  • Integración con sistemas existentes.
  • Calidad y gobernanza de datos.
  • Gestión del cambio organizacional.
  • Medición de impacto real.

Significado económico

Las aplicaciones:

  • Aumentan productividad.
  • Reducen errores y tiempos.
  • Mejoran competitividad sectorial.
  • Generan nuevas exportaciones de servicios.

Ventajas para Argentina

Argentina tiene una economía del conocimiento consolidada, talento exportador y sectores intensivos en decisiones:

  • Agroindustria.
  • Energía.
  • Finanzas y fintech.
  • Gobierno y servicios públicos.

Es en esta capa donde el país puede capturar valor más rápido, con menor inversión inicial y mayor impacto distributivo.

 

 

La IA como decisión de desarrollo

La tesis de Jensen Huang obliga a cambiar la pregunta. No es si un país adopta IA, sino desde qué capas decide participar. Los países que solo consuman aplicaciones quedarán en el extremo más débil de la cadena. Los que inviertan en energía, infraestructura y aplicaciones productivas capturarán empleo, divisas y poder económico.

 

Argentina debe enfocarse en capitalizar sus ventajas competitivas inherentes, en lugar de intentar emular el modelo de Silicon Valley. La Inteligencia Artificial ya no es una discusión futurista. Es una política industrial del presente y como toda política industrial, requiere decisiones, coordinación y velocidad.

El “pastel de cinco capas” no es una metáfora ingenua. Es un mapa del poder económico que viene. La pregunta estratégica es si Argentina va a mirar cómo se cocina, o si va a ocupar un lugar en la receta.