INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Publicado 08/10/2026

La inteligencia artificial empieza a cambiar el empleo y los trabajadores jóvenes sienten primero el impacto

La economista jefe de ADP sostiene que la IA está modificando las tareas dentro de los puestos de trabajo y que la experiencia laboral podría convertirse en una ventaja frente a la automatización.
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La economista jefe de ADP sostiene que la IA está modificando las tareas dentro de los puestos de trabajo y que la experiencia laboral podría convertirse en una ventaja frente a la automatización.

El avance de la inteligencia artificial comienza a modificar el mercado laboral, pero el cambio no necesariamente se produce mediante una eliminación inmediata y masiva de puestos de trabajo.

Una de las transformaciones más importantes está ocurriendo dentro de los propios empleos, donde determinadas tareas empiezan a ser automatizadas o realizadas con asistencia de sistemas de inteligencia artificial.

Nela Richardson, economista jefe de ADP, explicó en una entrevista con Reuters que los trabajadores más jóvenes están sintiendo con mayor intensidad algunos de estos cambios. El fenómeno plantea una paradoja.

Durante años se consideró que los trabajadores jóvenes, por su mayor familiaridad con las nuevas tecnologías, tendrían una ventaja natural frente a las generaciones de mayor edad. Pero la expansión de la inteligencia artificial generativa puede alterar esa lógica.

 

 

Muchas de las tareas que tradicionalmente funcionaban como puerta de entrada al mercado laboral —trabajos iniciales, análisis básicos o determinadas funciones técnicas— se encuentran entre las actividades que las nuevas herramientas pueden realizar o acelerar.

Al mismo tiempo, los trabajadores con más experiencia están mostrando una resistencia mayor de la que algunos economistas esperaban.

La experiencia acumulada, el conocimiento específico de una industria, la capacidad de tomar decisiones y comprender contextos complejos pueden aumentar su valor cuando las tareas más rutinarias son automatizadas.

Esto no significa que la inteligencia artificial esté eliminando de forma generalizada el trabajo humano. La evidencia disponible todavía no permite sostener una conclusión tan amplia.

Lo que comienza a observarse es una reorganización de las tareas, las habilidades requeridas y el valor de la experiencia dentro del mercado laboral.

La discusión sobre IA y empleo, por lo tanto, podría dejar de concentrarse únicamente en cuántos puestos desaparecerán y pasar a una pregunta diferente: qué capacidades necesitarán los trabajadores para conservar su valor en un mercado donde cada vez más tareas pueden ser realizadas por máquinas.