INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Publicado 18/09/2026

Un ejecutivo de Microsoft calificó el entrenamiento de la IA como “el mayor robo de trabajo de la historia”

Documentos judiciales revelados en la disputa por derechos de autor contra Microsoft y OpenAI exponen fuertes cuestionamientos internos sobre el uso masivo de contenidos para entrenar inteligencia artificial.
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Documentos judiciales revelados en la disputa por derechos de autor contra Microsoft y OpenAI exponen fuertes cuestionamientos internos sobre el uso masivo de contenidos para entrenar inteligencia artificial.

La discusión sobre quién debe cobrar por los millones de textos, imágenes y contenidos utilizados para entrenar inteligencia artificial sumó un documento particularmente relevante.

Presentaciones judiciales recientemente desclasificadas en el litigio impulsado por The New York Times y otros medios contra OpenAI y Microsoft revelaron comentarios realizados internamente por Brent Hecht, director de ciencia aplicada de Microsoft.

Hecht llegó a describir el entrenamiento de inteligencia artificial basado en contenidos ajenos como “el mayor robo de trabajo de la historia de la humanidad”.

Los documentos forman parte de una causa judicial y reflejan comentarios internos atribuidos a un ejecutivo, no una posición institucional actual de Microsoft ni una conclusión judicial de que efectivamente haya existido un “robo”.

 

Brent Hecht, director de ciencia aplicada de Microsoft.

 

La distinción es importante: el litigio busca determinar hasta qué punto empresas de inteligencia artificial pueden utilizar material protegido por derechos de autor para entrenar modelos y bajo qué condiciones.

El conflicto podría tener consecuencias económicas enormes. Los modelos necesitan cantidades masivas de información para aprender patrones del lenguaje, imágenes y conocimiento. Buena parte de esos datos fue creada originalmente por periodistas, escritores, fotógrafos, programadores y otros trabajadores.

La pregunta que está llegando a los tribunales es quién tiene derecho a beneficiarse económicamente cuando el trabajo humano se utiliza para construir sistemas capaces de automatizar parte de ese mismo trabajo.

El resultado de estos litigios podría modificar la manera en que las compañías tecnológicas obtienen datos, negocian licencias y compensan a los propietarios de contenidos utilizados para desarrollar inteligencia artificial.