NUEVAS TECNOLOGÍAS

Publicado 01/09/2026

El eCommerce volvió a acelerar la logística: más entregas rápidas y una red que se prepara para escalar

Aunque el consumo mostró señales mixtas, el canal digital mantuvo su dinamismo entre enero y julio. Hot Sale 2026 generó más de seis millones de órdenes y $673.000 millones, mientras los operadores enfrentaron mayores costos con tecnología, depósitos regionales y modelos de entrega más flexibles.
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Aunque el consumo mostró señales mixtas, el canal digital mantuvo su dinamismo entre enero y julio. Hot Sale 2026 generó más de seis millones de órdenes y $673.000 millones, mientras los operadores enfrentaron mayores costos con tecnología, depósitos regionales y modelos de entrega más flexibles.

El comercio electrónico argentino atravesó los primeros siete meses de 2026 con una señal que excede a la facturación: la logística dejó de ser un servicio posterior a la venta y se consolidó como una parte central de la propuesta comercial.

En un mercado donde el consumidor compara precio, financiación y plazo de entrega en la misma pantalla, la capacidad de preparar, despachar y entregar un pedido se convirtió en un factor directo de conversión y fidelización.

Todavía no existe una estadística pública nacional consolidada que mida todo el eCommerce B2C entre enero y julio de 2026. La Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) publica estudios anuales y semestrales, mientras que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) releva segmentos específicos del comercio y de la actividad logística.

 

 

Sin embargo, la combinación de esas fuentes permite reconstruir una tendencia clara: el canal mantuvo actividad, concentró fuertes picos promocionales y obligó a las redes logísticas a sostener tiempos más exigentes en un escenario de costos crecientes.

La base de comparación es relevante. El eCommerce cerró 2025 con una facturación de $34,03 billones, 253 millones de órdenes de compra y 645 millones de unidades vendidas. La facturación creció 55% frente a 2024, las órdenes avanzaron 3% y las unidades, 28%.

A la vez, el 37% de las entregas se concretó en menos de 24 horas, una muestra de que la velocidad dejó de ser un diferencial reservado a unas pocas categorías.

“Cuando el volumen crece, el desafío no es solamente mover más paquetes. Es mantener la promesa de entrega, la trazabilidad y la calidad de preparación sin perder eficiencia. La logística ya forma parte del producto que compra el consumidor”, señala Franco Tertzakian, CEO de shipnow.

 

Franco Tertzakian, CEO de shipnow.

 

El primer gran test logístico del año

El primer gran test de 2026 fue Hot Sale. Durante los tres días del evento organizado por CACE, la facturación llegó a $673.000 millones, 19% por encima de la edición anterior. Se registraron más de seis millones de órdenes, 5% más que en 2025, y el ticket promedio alcanzó los $109.780.

Además, la mitad de las empresas participantes declaró haber vendido en tres días el equivalente a tres semanas o más de actividad habitual.

La dimensión logística del evento fue tan importante como el resultado comercial. Más de 800 marcas participaron, 48% de ellas pymes, y alrededor del 30% pertenecía al interior del país. El reto no fue únicamente procesar compras en el Área Metropolitana de Buenos Aires, sino sincronizar inventarios, centros de distribución, transportes troncales y operaciones de última milla en diferentes ciudades.

Para los operadores, estos eventos ya no pueden abordarse como una excepción improvisada. Requieren previsión de demanda, stock ubicado estratégicamente, refuerzos de picking y packing, ventanas coordinadas con transportistas y monitoreo en tiempo real.

La preparación comienza semanas antes y continúa después del pico, cuando se concentran la posventa, los cambios y la logística inversa.

“Los picos promocionales muestran por qué el fulfillment debe diseñarse para escalar. Una operación eficiente no es la que trabaja al límite durante tres días, sino la que absorbe el aumento, prioriza pedidos, informa desvíos y recupera su ritmo sin deteriorar la experiencia del cliente”, agrega Tertzakian.

La experiencia del Hot Sale también dejó otra conclusión para las empresas: aumentar las ventas sin preparar la operación puede trasladar el problema desde la tienda online hacia el depósito. Un pedido confirmado pero mal preparado, entregado fuera de término o sin trazabilidad puede erosionar rápidamente el valor de una promoción.

Por eso, la capacidad logística comienza a definirse antes de que el consumidor presione el botón de compra. La información de inventario, la ubicación física del producto, la integración entre plataformas y la elección del transportista determinan qué promesa de entrega puede hacerse —y cumplirse— en cada código postal.

 

 

El consumo frecuente también gana terreno online

El INDEC aporta otra señal desde el consumo cotidiano. Entre enero y mayo, las ventas online relevadas en supermercados sumaron cerca de $360.100 millones. El canal pasó de $63.097 millones en enero a $85.761 millones en mayo.

En ese último mes creció 22,3% interanual y representó el 3,4% de las ventas totales del sector, frente al 2,7% registrado al comenzar el año.

La evolución no fue lineal: el canal aumentó 14,9% interanual en febrero, 26,2% en marzo, 37,4% en abril y 22,3% en mayo. Pero la señal de fondo es consistente. Aun cuando las ventas totales a precios constantes de los supermercados acumularon una caída de 2,8% hasta mayo, la compra digital conservó dinamismo.

Para la logística, este comportamiento significa más pedidos de alta frecuencia, ventanas horarias exigentes y canastas que combinan alimentos, bebidas, artículos de limpieza, perfumería y productos para el hogar.

A diferencia de los bienes durables, que pueden generar tickets elevados con menor recurrencia, las categorías de consumo cotidiano presionan sobre la cantidad de operaciones y la frecuencia de reposición.

Ese cambio obliga a trabajar sobre la densidad: cuantos más pedidos pueden consolidarse en una misma zona y franja horaria, menor es el costo unitario y mayor la capacidad de cumplimiento.

También impulsa un modelo híbrido en el que conviven el envío domiciliario, el retiro en tienda, los puntos de conveniencia y las redes de pick up, con el objetivo de evitar reintentos y reducir kilómetros improductivos.

“Durante mucho tiempo se pensó la logística desde el transporte. Hoy se la piensa desde la disponibilidad de inventario y la promesa que se hace en el checkout. Tener el producto en el depósito equivocado puede ser tan costoso como una ruta mal diseñada”, sostiene el CEO de shipnow.

 

El desafío de los costos

La presión más visible apareció en los costos. El Índice de Costos del Transporte elaborado por FADEEAC acumuló una suba de 22,2% durante el primer semestre, frente al 14% registrado en el mismo período de 2025.Solo en junio avanzó 1,81%, el menor incremento mensual del año.

En paralelo, el índice elaborado por la Universidad Tecnológica Nacional para la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL) registró en los primeros seis meses un aumento de 22,20% para las operaciones con transporte. La distribución urbana sin acompañante acumuló 21,55%, mientras que la variante con acompañante llegó a 22,98%.

La comparación con la inflación general muestra la magnitud del desafío: el Índice de Precios al Consumidor acumuló 16,8% entre enero y junio.

Combustibles, salarios, neumáticos, reparaciones, seguros, seguridad de depósitos, comunicaciones, energía y peajes incidieron sobre una actividad que, al mismo tiempo, debía sostener entregas cada vez más veloces.

A pesar de esa brecha, la lectura empresaria no necesariamente es negativa. La presión acelera inversiones destinadas a reducir errores, ordenar inventarios, automatizar tareas, consolidar cargas y asignar cada pedido al transportista más conveniente.

En vez de competir únicamente por tarifa, los operadores especializados buscan mejorar el costo total de la operación: menos quiebres de stock, menos entregas fallidas, menor cantidad de reintentos y menos consultas al servicio de atención.

La tecnología comienza a intervenir en todos los puntos del proceso. Los sistemas de gestión pueden anticipar faltantes, establecer prioridades, detectar pedidos demorados y decidir desde qué depósito conviene realizar cada despacho. La automatización no elimina la complejidad, pero permite administrarla con mayor previsibilidad.

 

Una logística más integrada

Los datos del INDEC también exhiben una transformación en la composición del sistema. En abril, el transporte de carga incluido en el Indicador Sintético de Servicios Públicos creció 11,2% interanual, aunque bajó 1,2% frente a marzo. El servicio de correo, en cambio, retrocedió 16,9% respecto del mismo mes de 2025.

La diferencia no describe por sí sola todo el mercado argentino de paquetería, dado que el indicador oficial de transporte de carga comprende ferrocarriles y aeronavegación comercial. Sin embargo, es compatible con una transformación más amplia: el crecimiento de redes privadas, operadores integrados, soluciones de fulfillment y esquemas flexibles de distribución.

En este modelo, el operador ya no recibe únicamente una caja terminada para trasladarla. Puede intervenir en la recepción de mercadería, almacenamiento, administración de inventario, preparación del pedido, selección del transporte, trazabilidad, gestión de devoluciones y abastecimiento de canales mayoristas.

Shipnow se posiciona dentro de ese segmento, con soluciones de fulfillment y operación de ventas para empresas de comercio electrónico, gestionadas desde depósitos propios e integradas con la distribución.

 

 

El interior, la próxima frontera

El interior aparece como la próxima frontera de eficiencia. El crecimiento del eCommerce fuera del AMBA exige depósitos regionales, conexiones troncales previsibles y capacidad para acercar inventario a Córdoba, Rosario, Mendoza y otros centros urbanos.

La velocidad ya no puede depender exclusivamente de despachar cada pedido desde Buenos Aires.

“Federalizar el eCommerce no consiste solamente en vender en todo el país. Significa construir una red capaz de ofrecer una experiencia consistente en diferentes ciudades. La cercanía del stock y la integración tecnológica son las herramientas que permiten reducir esa distancia”, afirma Tertzakian.

Para las marcas, la conclusión del período enero-julio es positiva, aunque demanda mayor disciplina. El canal digital mantuvo su capacidad de generar volumen, los grandes eventos volvieron a movilizar millones de órdenes y las entregas rápidas ganaron terreno.

El costo logístico subió por encima del IPC, pero esa tensión está empujando un salto de productividad basado en información, automatización y redes multidepósito.

La segunda mitad del año encontrará al sector frente a CyberMonday, las compras de fin de año y una competencia creciente por la experiencia.

La discusión ya no pasará solamente por quién ofrece el precio más bajo, sino por quién puede mostrar stock real, preparar correctamente el pedido, cumplir la fecha prometida y resolver una devolución con la misma facilidad con la que concretó la venta.

En ese escenario, la logística deja de ser un costo inevitable para convertirse en infraestructura de crecimiento.

“Las empresas que integren operación, tecnología y experiencia de cliente van a poder crecer de manera más rentable. El objetivo no es entregar cada vez más rápido a cualquier costo, sino entregar mejor, con previsibilidad y una estructura preparada para sostener el próximo salto del eCommerce”, concluye el CEO de shipnow.